Un paseo por la Sierra

Para despedir el verano y junto con tres buenos amigos (Montse Pin, Luis Álvarez y Ángel Gabaldón), nos hicimos una "tornée" por las Bases de Helicópteros qué, en época veraniega, están situadas en el Norte y Oeste de la Comunidad de Madrid.

La primera etapa fué la Base de Bomberos de Las Rozas, donde encontramos a los dos helicópteros habituales (un AS-355N de los Bomberos y un A-109 del Summa 112) más uno nuevecito, un AS-350 de Coyotair. Tras las Rozas y después de que en Navacerrada no pudiéramos ver el helicóptero allí destacado por haber tenido que ir a ayudar en el incendio de Castellón, nos dirigimos a San Martín de Valdeiglesias. De camino, en el Puerto de la Cruz Verde, pudimos contemplar al A-109 de Las Rozas que acudía a un desgraciado accidente. En San Martín, fuímos cordialmente recibidos (nota común en todas las bases que visitamos) tanto por el mecánico de Helisureste (con una gran experiencia con los helicópteros de la FAMET) como por el piloto de Coyotair, que agradeció la labor que hicieron diferentes aficionados en el descubrimiento,
hace un par de años, de ciertos operadores "piratas".

Luego nos dirijimos a Piedralaves, ya en la provincia de Ávila, no sin antes descansar tomándonos unas cañitas en el bonito pueblo de Sotillo de la Adrada. En Piedralaves, había un AS-350 del operador alemán Helix que estaba alquilado y operado por Coyotair. De nuevo, un cálido recibimiento con fotos de família incluidas. Ya en el aeródromo de La Iglesuela, con parte en Toledo y parte en Ávila, tuvimos la suerte de poder fotografiar dos Sokol de HASA más una Cessna Push Pull de SAP usada como avión de control. Ya era la hora de comer, cosa que hicimos en el vecino pueblo de Casavieja. Tras la comida, comenzamos la vuelta a casa con la segunda parte de la ruta. El primer destino de la tarde era Cebreros donde hay destacado un AS-350 de Sky. Tuvimos una larga e interesante charla con el piloto y el mecánico que nos comentó un buen número de detalles de su profesión que desconocíamos. Tras Cebreros, nos dirijimos hacia la última Base del día y ya de nuevo en la provincia de Madrid, Valdemorillo donde está destinado un Sokol de Hasa. Con las últimas luces de la tarde decidimos iacercarnos al pueblo para descansar un rato junto a unas cervecillas.

Después de unos 300 Kms. de bosques no nos queda otra cosa que tomarnos en conciencia la enorme riqueza con la que contamos y que intentemos, en lo que esté en nuestras manos, cuidarlos para que sigan siendo todo un regalo para todos.

Estas páginas están dedicadas a todos los Pilotos, Mecánicos y Brigadas que velan por el cuidado de nuestros bosques. A ellos.


El Valle del Tiétar desde Piedralaves

Las Fotos